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Porque puede tener diarrea un gato

21 junio, 2022

Mi gato hace muchas cacas

Si su gato ha desarrollado diarrea, lo primero que debe hacer es averiguar la causa para poder aliviar su malestar. Por ello, es importante que concierte una cita con su veterinario.  Su veterinario querrá examinar a su gato y evaluar una muestra de la diarrea. Hay muchas causas potenciales de la diarrea en los gatos, y su veterinario le hará preguntas sobre el historial de su gato, su dieta y el aspecto de las heces. Su conocimiento de los comportamientos normales de eliminación de su gato será de gran ayuda.

Los intentos de cambiar la dieta para frenar la diarrea de su gato o el uso de medicamentos y remedios de venta libre pueden provocar más problemas a su gatito y, en última instancia, retrasar el diagnóstico y el tratamiento adecuados. Siempre es mejor consultar con su veterinario para poder tomar la mejor decisión para su gato.

Normalmente, los gatos hacen 1 ó 2 deposiciones al día y éstas deben estar formadas (tener forma de heces) y parecer húmedas. Las desviaciones en este sentido pueden ser un signo de enfermedad. La diarrea puede ser una deposición blanda, pero formada; acuosa, líquida; o algo intermedio. Aunque un malestar ocasional en la barriga debido a un cambio de comida o a una indiscreción dietética puede dar lugar a una deposición blanda de una sola vez, si no hay una causa obvia y sencilla de diarrea, o si la deposición blanda se produce más de una vez, debe hablar con su veterinario.

Gato Ibd

Muchas cosas diferentes pueden causar diarrea en los gatos. La mayoría de los casos mejoran rápidamente, pero algunos pueden ser más graves y requerir el tratamiento de un veterinario. En los casos graves, y si no se trata, la diarrea puede causar deshidratación, enfermedades graves y otras complicaciones.

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Si su gato ha tenido una diarrea leve durante menos de 24 horas, pero por lo demás está bien (brillante, activo y no tiene otros síntomas), puede intentar asentarlo en casa antes de ponerse en contacto con el veterinario (ver consejos más abajo). Sin embargo, si no mejora en 24 horas, empeora o desarrolla cualquier otro síntoma (como vómitos, letargo, sangre o mucosidad en las cacas, o dolor en el abdomen), debes ponerte en contacto con tu veterinario para que te aconseje. Habla siempre con tu veterinario si tienes un gato o un gatito de edad avanzada con diarrea, porque corren más riesgo de deshidratarse.

Es raro que un gato con diarrea necesite antibióticos, y en la situación equivocada, pueden incluso empeorar la diarrea (al destruir las bacterias intestinales beneficiosas). En su lugar, el veterinario puede sugerir otros tratamientos, como probióticos y productos que calman el intestino, como el “caolín”.

Diarrea del gatito

Las heces normales que expulsa un gato son de color marrón y bien formadas. Si un gato padece diarrea, la consistencia de las heces cambia y se vuelve blanda, líquida o incluso acuosa. El color también puede cambiar y volverse más claro u oscuro de lo normal.

En algunos casos, pueden observarse otros signos: puede haber sangre fresca o mucosidad en las heces, el gato puede producir un volumen de heces mayor de lo normal y puede haber un aumento de la frecuencia de defecación y/o del esfuerzo para evacuar las heces. Algunos gatos también presentan vómitos junto con la diarrea, y quizás otros signos como la pérdida de apetito y el letargo.

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Merece la pena que su gato sea examinado por un veterinario siempre que la diarrea sea grave, vaya acompañada de otros signos o persista durante más de unos días. Aunque la presencia de sangre en las heces puede parecer alarmante, a menos que haya una cantidad muy grande no requiere atención de urgencia, pero su gato debe ser revisado por su veterinario, idealmente en uno o dos días.

El gato tiene diarrea pero parece estar bien

Muchas enfermedades felinas pueden manifestarse con diarrea, es decir, la evacuación anormalmente frecuente de heces acuosas, a veces de un color extraño (gris o amarillo) y con un olor desagradable. En la mayoría de los casos, afortunadamente, la afección será de corta duración y se resolverá por sí sola o se solucionará fácilmente con un cambio de dieta. Sin embargo, en algunos casos, la diarrea puede ser una manifestación de una afección profundamente arraigada y posiblemente mortal.

Una amplia gama de afecciones puede hacer que la materia fecal se desplace por el tracto intestinal del gato con demasiada rapidez. Esto provoca una absorción insuficiente de nutrientes, agua y sustancias químicas denominadas electrolitos -sustancias como el potasio que regulan el flujo de moléculas de agua y cargas eléctricas a través de las membranas celulares-. Cuando esto ocurre, las deposiciones del animal pueden ser frecuentes y tal vez incontrolables, y su materia fecal evacuada será blanda, acuosa y posiblemente salpicada de moco o sangre.

La afección puede ser de corta duración, fácilmente tratable y, en última instancia, inofensiva. Un cambio brusco de dieta, por ejemplo, puede hacer que un gato tenga diarrea durante unos días. Del mismo modo, una situación estresante -un viaje largo en coche o una estancia de fin de semana en una clínica veterinaria- puede producir un breve episodio de diarrea. Los gatitos pueden correr un mayor riesgo cuando su sistema digestivo se adapta a la introducción de alimentos sólidos.