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Roberto carlos cantante el gato que está triste y azul

20 abril, 2022

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Al describir a los artistas de la música popular, los apodos honoríficos se utilizan, la mayoría de las veces en los medios de comunicación o por los aficionados, para indicar la importancia de un artista, y suelen ser títulos religiosos, familiares o (más frecuentemente) reales y aristocráticos, utilizados de forma metafórica. Los apodos honoríficos se utilizaban en la música clásica en Europa incluso a principios del siglo XIX, con figuras como Mozart llamado “El padre de la música moderna” y Bach “El padre de la música moderna para piano”[1] También fueron particularmente prominentes en la cultura afroamericana en la era posterior a la Guerra Civil, tal vez como un medio de conferir un estatus que había sido negado por la esclavitud,[2] y como resultado entró en la música temprana de jazz y blues, incluyendo figuras como Duke Ellington y Count Basie[3].

En la cultura estadounidense, a pesar de su constitución e ideología republicanas,[4] se han utilizado apodos honoríficos para describir a figuras destacadas en diversas áreas de actividad, como la industria, el comercio, los deportes y los medios de comunicación; se ha utilizado padre o madre para los innovadores, y títulos reales como rey y reina para las figuras dominantes en un campo[5]. [5] [6] En las décadas de 1930 y 1940, cuando el jazz y la música swing ganaban popularidad, fueron los artistas blancos de mayor éxito comercial Paul Whiteman y Benny Goodman los que pasaron a ser conocidos como “el Rey del Jazz” y “el Rey del Swing”, respectivamente, a pesar de que había artistas afroamericanos contemporáneos más reconocidos[7].

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Leya D – Ta Ra Ra (Video Oficial)

100. Halsey: “I am not a woman, I’m a god “Más que cualquier otro tema del mejor LP de Halsey, If I Can’t Have Love, I Want Power, “I am not a woman, I’m a god” encarna la amarga resignación del título del álbum: el desapego como máscara del autodesprecio. Tomando los temas de acercamiento y alejamiento de canciones anteriores como “Alone” y convirtiéndolos en post-apocalípticos, Halsey se compara a sí misma con una especie de dios distante, un Doctor Manhattan alt-pop que inspecciona su terreno emocional de conexiones fallidas y seres que podrían haber sido y no encuentra nada salvable. Los productores Trent Reznor y Atticus Ross ofrecen la mayor frialdad de su carrera: una línea de secuencia implacable, un ritmo metronómico y un riff de sintetizador que pincha como una corona de espinas. Halsey vocaliza como si intentara dejar atrás lo que está cantando, hasta el estribillo final: un cinturón desesperado con un final abrupto, los sonidos que hacen sus últimos sentimientos antes de ser soldados. -Katherine St. AsaphEscucha: Halsey, “I am not a woman, I’m a god “XL

Selena Gomez – Slow Down (Oficial)

Al principio, allá por 2004, escribí un artículo algo despectivo sobre él, titulado “Maldito sea el baterista, ¿dónde está el compositor?”, sobre su pretensión de haber sido decisivo (sin juego de palabras) para sacar a la luz el clásico álbum Jazz Samba de Verve, y (lo más importante) la música de la bossa nova brasileña a los Estados Unidos.

Más tarde -para ser exactos, siete años después, en 2011-, tras recibir la carta de Buddy, me puse en contacto con él por correo electrónico y teléfono fijo. Nos hicimos rápidamente amigos. Lo insólito de todo esto fue que tardó siete años en responder. Imagínate, ¡siete años! Así de paciente era el hombre. Le pregunté por qué tardaba tanto en escribir. Su respuesta: “Porque estaba ocupado enseñando y tocando”. Sólo después de que algunos de sus alumnos le informaran de mi obra, y tras dejar que su reacción inicial se consumiera durante siete años, se decidió por fin a responderme.

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Lo curioso es que entendió mi punto de vista (y me lo dijo muchas veces). Incluso me envió una larga copia de su currículum, pero lo mejor fue que al final me convencí de que él, junto con Keter Betts, el bajista, y Charlie Byrd, el gran guitarrista de jazz, fueron LAS figuras clave en aquella visita del Departamento de Estado de EE.UU. a América Latina en 1961 que llevó el ritmo de la bossa nova brasileña a los oídos estadounidenses. Mucho más tarde en nuestra relación, Buddy me envió su itinerario original de aquel viaje, del que me alegro de haber hecho una fotocopia y que guardaré como un recuerdo personal. Por supuesto, le envié el original a Buddy. Significa mucho para él. También me sorprendió que lo conservara, pero así era Buddy. Su exterior aparentemente áspero no era más que una tapadera para lo que yo comprobé que era una vena sentimental. Le querías más por eso.

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Frank SinatraSinatra, c. 1957NacidoFrancis Albert Sinatra(1915-12-12)12 de diciembre de 1915Hoboken, Nueva Jersey, EE.UU.Fallecidoel 14 de mayo de 1998(1998-05-14) (a los 82 años)Los Ángeles, California, EE.UU.Lugar de enterramientoDesert Memorial ParkOcupación

Francis Albert Sinatra (/sɪˈnɑːtrə/; 12 de diciembre de 1915 – 14 de mayo de 1998) fue un cantante y actor estadounidense. Es uno de los artistas musicales más vendidos de todos los tiempos, habiéndose estimado la venta de 150 millones de discos en todo el mundo[1][2].

Sinatra dejó Capitol en 1960 para fundar su propio sello discográfico, Reprise Records, y lanzó una serie de álbumes de éxito. En 1965, grabó el álbum retrospectivo September of My Years y protagonizó el especial de televisión Frank Sinatra: A Man and His Music, ganador de un Emmy. Después de publicar Sinatra at the Sands, grabado en el Sands Hotel and Casino de Las Vegas con su frecuente colaborador Count Basie a principios de 1966, al año siguiente grabó una de sus más famosas colaboraciones con Tom Jobim, el álbum Francis Albert Sinatra & Antonio Carlos Jobim. Le siguió Francis A. & Edward K., de 1968, con Duke Ellington. Sinatra se retiró por primera vez en 1971, pero salió de su retiro dos años después. Grabó varios álbumes y volvió a actuar en el Caesars Palace, y publicó “New York, New York” en 1980. Utilizando sus espectáculos en Las Vegas como base, realizó giras tanto en Estados Unidos como a nivel internacional hasta poco antes de su muerte en 1998.