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Bola de grasa en gatos

22 junio, 2022

Gato de quiste

De hecho, yo tuve uno hace unos años. Un gran y viejo bulto en la parte posterior de mi hombro. Empezó siendo pequeño y fue creciendo con el tiempo. Con el tiempo se hizo lo suficientemente grande como para ver a través de mis camisas, así que decidí que era hora de ver a mi médico.

Cada año, aproximadamente 1,7 millones de perros en los Estados Unidos son tratados por lipomas. Son mucho menos comunes en los gatos, aunque los gatos siameses castrados de más edad tienen un mayor riesgo de desarrollar lipomas.

Nadie sabe realmente cuál es la causa de que los perros, los gatos o incluso los humanos desarrollen un lipoma. Algunos dicen que pueden ser causados por la dieta. Otros culpan al cloro del agua del grifo. Y, en contra de la creencia popular, los lipomas no son consecuencia de la obesidad.

Los lipomas son suaves al tacto y pueden aparecer en casi cualquier parte del cuerpo. Suelen ser redondos u ovalados, y los hay de todos los tamaños. Los tumores grasos se sienten, lo has adivinado, como una bola de grasa. Tienden a moverse libremente y tienen bordes bien definidos.

Tu veterinario hará primero una aspiración con aguja fina (FNA) para recoger una muestra de tejido del bulto y luego mirará al microscopio para ver de qué se trata. En los casos menos comunes en los que los resultados de la FNA no son concluyentes, es posible que tu veterinario tenga que hacer una biopsia para descartar otras causas del bulto.

Lipoma de perro

Encontrar un bulto bajo la piel de una querida mascota es un acontecimiento perturbador y definitivamente justifica un viaje a la oficina del veterinario para una evaluación. Afortunadamente, no es infrecuente que el veredicto resulte ser “sólo un lipoma” o simplemente un “tumor graso” y nada de qué preocuparse. Aun así, el lipoma no es una condición de la que el propietario general de una mascota probablemente haya oído hablar según su experiencia, por lo que revisaremos aquí el significado del diagnóstico de lipoma.

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La grasa es un recurso importante para nuestro cuerpo. Se quema aeróbicamente en tiempos de esfuerzo constante y en tiempos de inanición y proporciona aislamiento contra el frío. Nuestro cuerpo tiene una capacidad casi ilimitada para almacenar grasa, lo que desgraciadamente ha conducido a una epidemia de obesidad. La grasa se almacena en los “lipocitos”, más conocidos como células grasas. Estas células constan de una fina membrana celular y un núcleo alrededor de un gran espacio de almacenamiento de grasa llamado “vacuola”. La célula adiposa normal puede agrandarse espectacularmente al almacenar grandes cantidades de grasa.

Acné de gato

Sí, cualquier bulto debe ser examinado por el veterinario. No todos los bultos son siniestros y probablemente no haya que preocuparse por ellos. Sin embargo, siempre es mejor estar tranquilo y hacer que los revisen a tiempo. Algunos bultos y protuberancias son más graves y deben ser vistos rápidamente por un veterinario.

Si detectas alguno de estos síntomas, es mejor que lleves a tu mascota al veterinario lo antes posible. Aunque no veas ninguno de estos síntomas, no está de más que hagas revisar el bulto la próxima vez que vayas al veterinario.

El veterinario examinará detenidamente los bultos y es posible que también realice algunas pruebas. Esto podría incluir una prueba llamada biopsia, en la que se extrae una pequeña cantidad del bulto para analizarla. Dependiendo de los resultados, su veterinario puede recomendar:

Los lipomas son los tipos de bultos más comunes que tienen las mascotas. Son inofensivos y están formados por depósitos de grasa. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo de su mascota, justo debajo de la piel. Suelen ser blandos, movibles y no duelen.

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Estos bultos crecen lentamente y no son peligrosos para su mascota. Es probable que su veterinario quiera revisar primero el bulto y puede que lo analice extrayendo algunas células del mismo con una aguja. Por lo general, se recomienda dejar en paz este tipo de bulto. Sin embargo, si el bulto se interpone en la vida diaria de su mascota, el veterinario puede pensar que es mejor extirparlo, por ejemplo, si le irrita o le impide moverse con normalidad.

Dermatitis miliar

Los gatos son conocidos por su curiosidad. Sin embargo, si se encuentra con un bulto en su amigo felino, puede ser usted quien sienta curiosidad o incluso se alarme. Aunque está justificado cierto grado de preocupación y se recomienda un examen por parte de un veterinario, debe saber que muchos bultos son inofensivos. Uno de estos tipos de bultos que desarrollan los gatos se llama lipoma. Un lipoma simple es un bulto graso que se forma bajo la piel del gato. Los lipomas en los gatos no son muy comunes, pero pueden formarse en varias partes del cuerpo, normalmente en gatos de 10 años o más. Aunque un gato puede tener uno o varios lipomas, éstos no se extienden, no suelen crecer mucho y no son dolorosos. Además, los lipomas simples son benignos y no deben confundirse con el linfoma, que es un cáncer del sistema linfático. Cabe destacar que no es necesario que un gato esté gordo o tenga sobrepeso para desarrollar un tumor graso. Ninguna raza en particular es más susceptible que otras, y tanto los machos como las hembras pueden desarrollar un lipoma.

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Un simple lipoma felino suele poder extirparse quirúrgicamente si no se deja que crezca demasiado o si no está en una zona en la que sea difícil operar. Dado que estos tumores grasos pueden seguir creciendo, algunos padres de gatos optan por la extirpación, ya sea por razones estéticas o para evitar que el tumor afecte a la calidad de vida del gato. Un ejemplo de esto último sería que un gato tuviera dificultades para caminar y/o saltar si un lipoma en su pata o abdomen crece lo suficiente. Afortunadamente, la extirpación de los lipomas en los gatos suele ser curativa. Sin embargo, la extirpación no descarta la posibilidad de que se desarrolle otro tumor graso en otra parte.